Ene08

A qué tengo derecho si mi vuelo se cancela

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Las aerolíneas tienen la obligación de compensar a los usuarios siempre que las circunstancias no sean extraordinarias

Los retrasos, cancelaciones y el overbooking están regulados por el reglamento europeo

Los retrasos, cancelaciones y el overbooking no debería estropear un buen viaje preparado con tiempo pero la realidad demuestra que por mucho esmero con que se haya organizado el trayecto los problemas en los aeropuertos están a la orden del día. El Reglamento europeo regula la denegación de embarque por overbooking, grandes retrasos y cancelaciones estableciendo los derechos y obligaciones de usuarios y aerolíneas.

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Si el vuelo se cancela

Si el vuelo se cancela por decisión de la propia aerolínea y no por causas extraordinarias, la compañía tiene la obligación de ofrecer asistencia durante la espera y una compensación económica que va desde los 250 euros a los 600 dependiendo de la duración del trayecto.
En el caso de vuelos de hasta 1.500 km la indemnización serán de 250 euros (o 125 si le ofrecen viajar al destino con una demora de no más de 2 horas); para vuelos de entre 1.500 y 3.500 km 400 euros (o 200 si le ofrecen viajar al destino con una demora de no más de 3 horas). En viajes a partir de los 3.500 km la indemnización será de 600 euros (o 300 si le ofrecen viajar al destino con una demora de no más de 4 horas).

En el caso de una cancelación por causas extraordinarias, esto es que no podría haberse evitado incluso si se hubieran tomado todas las medidas razonables, la aerolínea está obligada a dar asistencia, comida, alojamiento, traslados entre aeropuerto y hotel así como dos comunicaciones. En el caso en el que el pasajero ya no quiera viajar la compañía deberá devolver el precio del billete en un máximo de 7 días.

A qué tengo derecho en caso de retraso

El Reglamento europeo establece que los pasajeros cuyos vuelos tengan un retraso de duración determinada en función de la distancia a recorrer tendrán derecho a información, atención y al reembolso de su billete o un transporte alternativo y en casos concretos a una compensación económica.

En retrasos de más de dos horas el transportista aéreo está obligado a ofrecer gratuitamente comida y refrescos, dos llamadas telefónicas, télex o mensajes de fax o correos electrónicos, en función del tiempo que sea necesario esperar al transporte alternativo ofrecido por la compañía aérea.

Si la hora prevista de salida es como mínimo al día siguiente de la programada del vuelo, la compañía aérea debe facilitar un alojamiento en un hotel y transporte.

Respecto a las indemnizaciones por retrasos, la aerolínea no está obligada a pagar una compensación si puede probar que el retraso se debe a circunstancias extraordinarias pero sí en el caso de las ordinarias. Este derecho a compensación se producirá cuando un pasajero soporte una pérdida de tiempo igual o superior a tres horas en su llegada al destino final. Las compensaciones económicas previstas se establecen en función de la distancia al destino similares a las ofrecidas en las cancelaciones de vuelos.

Si hay «overbooking»

El overbooking es una situación permitida por las leyes y es un problema habitual en muchos viajes. Puede deberse a diversas causas, como el retraso de un vuelo de conexión, la cancelación de un vuelo anterior o la sobreventa de plazas.

Cuando por razones de overbooking la compañía se vea obligada a denegar el embarque debe pedir voluntarios para que renuncien al vuelo y si no los hay o son insuficientes podrá denegar el embarque contra la voluntad de los pasajeros en ambos casos existen indemnizaciones de 250, 400 o 600 euros en función de los kilómetros hasta el lugar del destino.

Qué se consideran circunstancias extraordinarias

De acuerdo con el Reglamento (CE) 261/2004 pueden considerarse circunstancias extraordinarias casos de inestabilidad política, condiciones meteorológicas incompatibles con la realización del vuelo, riesgos para la seguridad, deficiencias inesperadas en la seguridad del vuelo y huelgas que afecten a las operaciones de una compañía encargada de efectuar un vuelo.
También se considera que concurren circunstancias extraordinarias cuando las repercusiones de una decisión de gestión del tránsito aéreo (en relación con una aeronave determinada y en una fecha determinada) den lugar a un gran retraso, a un retraso de un día para el otro o a la cancelación de uno o más vuelos de la aeronave, aunque el transportista aéreo haya hecho todo lo posible por evitar dichos retraso o cancelaciones.

Fuente: ABC